Antonio Rubén Resquín es una de las personas con capacidades especiales cuya vida está llena de obstáculos en el Paraguay. Aunque muchos logran superarse, son víctimas de discriminación incluso en instituciones religiosas, como la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción (UCA). El precepto constitucional que dice que “todos los habitantes de la República son iguales en dignidad y derechos. No se admiten discriminaciones” (artículo 46) al igual que el artículo 6 de la Carta Magna es letra muerta pues refiere que “la calidad de vida será promovida por el Estado mediante planes y políticas que reconozcan factores condicionantes, tales como la extrema pobreza y los impedimentos de la discapacidad o de la edad”.
Como ejemplo, la misma UCA fomenta la discriminación. Esta institución al igual que sus iguales no ofrecen las mínimas condiciones para que los discapacitados se integren y accedan a una educación, en las mismas condiciones que los demás alumnos.
Antonio Rubén Resquín, el joven que este año culminó la carrera de Ingeniería Electromecánica con Orientación Electrónica, en la UCA. Presentó exitosamente su tesis sobre la Asignación de nodos lógicos y servicios de comunicación del sistema de excitación de una unidad generadora típica de la central hidroeléctrica Itaipú, acorde a la norma IEC 61850”.
Resquín tiene dificultades motrices y durante cinco años se vio obligado a ascender hasta el cuarto piso del edificio, donde funciona la Facultad de Ciencias y Tecnología, para participar de las clases. "Su sostén" como expresó, fueron sus compañeros, que se turnaban para alzarlo en brazos. La universidad le ofreció becas, pero el estudiante hizo mérito para ello: “siempre fue un alumno 5”, según la propia directora académica de la casa de estudios.
Si son varios podemos hacer una excepción “Jamás cuestionó nada. Nunca fue un obstáculo para él subir las escaleras”, dijo a su vez la directora administrativa financiera de la UCA.
Pero la Universidad Católica, una institución de tendencia religiosa, tampoco se preocupó en ofrecerle comodidad. Ante este cuestionamiento, la Directora Administrativa de la UCA manifestó que “tenemos 2.000 alumnos que también tienen sus necesidades, mientras que los estudiantes especiales no superan la cantidad de 3 en la institución. No podemos darles prioridad. Admitimos que es un déficit de la universidad, pero carecemos de recursos para ofrecer a los jóvenes especiales mayor comodidad”.
Muchas infraestructuras en nuestro país quizás cuentan con rampas para silla de ruedas pero al ingresar al edificio la realidad es otra. Ascender las escaleras es dificultoso, incluso para personas con capacidades físicas normales y los baños tampoco son adecuados.
Resquín, así como otros tres estudiantes con discapacidades que acuden a la UCA, son menos importantes que los demás alumnos regulares y con ellos, la mentada “inclusión” es una utopía.
Muchos de estos jóvenes, logran superarse, pero con sacrificio sobrehumano, pues no tienen la mínima consideración de las instituciones ni de las autoridades, para quienes este sector prácticamente no existe.
Paraguay lleno de barreras En nuestro país, como había dicho, no existen infraestructuras para el libre movimiento de personas con capacidades especiales.
En los centros comerciales hay estacionamientos y rampas, hasta ahí, pero no en los baños. La ciudad de Asunción tiene veredas en muy mal estado o si existiesen están ocupados por basurales u otros tipos de obstáculos. Solo las calles Palma y Estrella están en condiciones para que personas con sillas de ruedas puedan transitar tranquilamente.
Proyecto para transportes especiales La Dra. Sandra Servín desarrolló un proyecto para transportes especiales que la semana pasada ingresó como minuta a la Junta Municipal de Asunción, esperemos que tenga un buen futuro. Quizás no escuchen su nombre porque es la que desarrolla muchos proyectos pero son los Concejales quienes lo presentan. Costumbre de los políticos.
Más del 1% de la Población sufre Discapacidad En el último censo hecho en nuestro país, en el 2002, se registraron 51.146 personas con capacidades especiales, lo que constituye el 1% de la población. Ahora, el número se habría duplicado, pero las condiciones de sobrevivencia de los discapacitados siguen tan iguales.
Esta mujer debido a que no encuentra veredas en condiciones transita por las peligrosas avenidas de Asunción.
Ahora si me tocaron el Kernel!! el jueves 12, amparada en una medida cautelar firmada por la jueza Ana Ovelar, una Madre fue a "rescatar" de manera aparatosa a su hijo menor, que fue expuesto y humillado frente a varias personas y vecinos de la institución educativa donde se encontraba.